lunes, 11 de junio de 2012

Tránsito de Venus



¿Qué es?




Un tránsito de Venus es un evento astronómico que sucede cuando Venus pasa directamente entre el Sol y la Tierra; este hecho es análogo a los eclipses solares causados por la Luna, pero la distancia y el tamaño aparente de Venus hacen que este solo pueda verse como un pequeño punto negro que atraviesa la cara visible del Sol durante un tiempo de entre 5 y 8 horas.


A través de la historia…
 

Diversas culturas como las culturas india, griega, egipcia, babilónica, maya y china, observaron a Venus y registraron su movimiento. Los primeros griegos pensaban que las apariciones de Venus matutinas y vespertinas constituían diferentes objetos -Héspero (estrella de la tarde) y Eósforo (estrella de la mañana); y se atribuye a Pitágoras el señalamiento de que consistían del mismo planeta. No existe ninguna evidencia de que alguna de estas culturas tuviese conocimiento de los tránsitos.



Los tránsitos de Venus captaron la atención de todo el mundo por primera vez durante el siglo XVIII. En aquellos días, el tamaño del sistema solar era uno de los misterios más grandes de la ciencia. Se conocía el espaciamiento relativo entre los planetas, pero no sus distancias absolutas. ¿Cuántos kilómetros debería uno viajar para alcanzar otro mundo? La respuesta era tan misteriosa entonces como lo es ahora la naturaleza de la energía oscura. Venus era la clave, según el astrónomo Edmund Halley. Él se dio cuenta de que si se observan tránsitos de Venus desde lugares con grandes separaciones en la Tierra, debería ser posible triangular la distancia a Venus usando el principio del paralaje.
La idea entusiasmó a los científicos, quienes emprendieron expediciones por todo el mundo con el fin de observar un par de tránsitos en la década de 1760. Incluso James Cook, el gran explorador, fue enviado a observar uno de ellos a Tahití, un lugar tan remoto para los europeos del siglo XVIII como lo es ahora la Luna o Marte para nosotros. Algunos historiadores han llamado a aquel esfuerzo internacional “el programa Apolo del siglo XVIII”.


Tránsito de Venus en 1882


Tránsito de Venus en el 2012


Tránsito de Venus de junio 2012
Tránsito de Venus el 8 de junio del 2004


Tal y como estaba previsto, Venus apareció tímidamente como un pequeño lunar recorriendo el disco solar ante las cientos de miles de miradas de científicos y aficionados que lo esperaban para seguir su trayecto que duró unas siete horas.

El fenómeno, retransmitido por la NASA en directo, fue visto en casi todo el planeta excepto en África y gran parte de América del Sur. La mejor vista la tuvieron los países de Asia del Este y del Pacífico Occidental, que pudieron ver el recorrido completo.

América del Norte, Centroamérica y el norte de América del Sur (Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela) pudieron ver el inicio antes del atardecer, mientras que la mayor parte de los países de Europa, Oriente Medio y Asia del Sur vieron la última etapa al amanecer del miércoles 6 de junio.



Este fenómeno, que se denomina tránsito planetario, tiene lugar cuando el Sol, Venus y la Tierra se alinean en ese orden, de forma que el planeta bloquea parte de la luz que emite la estrella, sin llegar a ser un eclipse ya que la porción que cubre es muy pequeña.

El Sol, Venus y la Tierra se alinean en raras ocasiones debido a que las órbitas alrededor del Sol de estos planetas están ligeramente inclinadas la una respecto a la otra y llegan a "desincronizarse", según explicó Adriana Ocampo de la división de Ciencias Planetarias de la NASA.

Eso es lo que hace que sea un fenómeno poco frecuente que se ve dos veces seguidas cada siglo con una diferencia de ocho años entre uno y otro y no vuelve a repetirse hasta 105 años después. El último tránsito se produjo en junio de 2004 y el siguiente será en 2117.

Los tránsitos de Venus, considerados una "rareza astronómica", (desde que se inventó el telescopio se registraron tránsitos en 1631, 1639; 1761, 1769; 1874, 1882 y 2004) ayudaron a los científicos en los últimos siglos a despejar algunas incógnitas sobre la distancia de la Tierra al Sol y por tanto el tamaño del sistema solar, algo que cambió el concepto de la ciencia.

Los expertos aseguran que esta oportunidad será única para profundizar en datos como la temperatura y la presión de la densa atmósfera de Venus.




Otro punto de vista… (Ciencia y mística)

A los tránsitos de Venus, históricamente se los asocia con cambios importantes en la sociedad – y son extremadamente raros. Los tránsitos de Venus se producen en pares de ocho años, con 122 años entre los ciclos de pares. Éste de junio sigue al del 2004 – que siguió al par de 1874 y 1882. Generaciones futuras volverán a experimentarlo la próxima vez durante el 2117 y 2125.




Lo que es importante del tránsito de Venus en particular – es la oportunidad que se tiene de utilizar los singulares y benéficos catalizadores para su propio avance espiritual. Los ciclos de energías expansivas se producen aun sin su conocimiento consciente. Cuando conocemos su existencia y participamos conscientemente en ellos, nos abrimos a la abundancia de aperturas espirituales y a dejamos ir el viejo equipaje que ahora está listo para disolverse. Esto nos permite ser más libres y más capaces de participar plenamente como generadores de cambios divinos.





*Muy importante: Las observaciones del Sol no deben hacerse, en ningún caso, a ojo descubierto por los riesgos ciertos que esta actividad implica. En efecto, la luminosidad de nuestro astro rey es tan alta que puede producir daños serios en la visión del observador. Se recomienda, por tanto, usar filtros apropiados, como por ejemplo lentes de soldador no inferiores al grado 14.




domingo, 3 de junio de 2012

Biotecnología, ¿opción para mejorar la agricultura?



En los últimos años los productos orgánicos han tenido auge en la población, ya sea por su forma y sabor o por su nulo contenido de sustancias sintéticas. En tanto, los alimentos modificados genéticamente no son aceptados, pues se cree que pueden causar daño a la salud.

Sin embargo, para el doctor Agustín López Munguía Canales la combinación de ambas estrategias podría representar una nueva opción de alimentos resistentes a plagas u hongos, mejor contenido nutrimental y al mismo tiempo libres de agroquímicos y pesticidas peligrosos para la salud.

El investigador del Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) propone aprovechar ambas estrategias agrícolas para la obtención de mejores productos.

“Se argumenta que la agricultura orgánica no utiliza agroquímicos, lo cual es una ventaja, pero por lo mismo son cultivos más susceptibles de ataques por insectos, hongos y maleza que pueden tener un riesgo para la producción y la salud de los consumidores, aunado a las pérdidas que las plagas ocasionan”, comentó López Munguía.

A través de la biotecnología es posible diseñar plantas resistentes a plagas específicas, plantas con un mejor perfil nutrimental, con resistencia a la sequía o incluso plantas que puedan contender con los incrementos de temperatura desencadenados por el cambio climático; hay ejemplos de todo esto en diversos países del mundo, y en particular un ejemplo exitoso en México son las siembras de algodón resistente al gusano rosado, que son plantas que han proliferado e introducido en la actividad agrícola.

A pesar de que la biotecnología ha traído beneficios para el sector agrícola e indirectamente para el consumidor, la población tiene una percepción sesgada con respecto a los transgénicos, ya que por lo general sólo se habla de riesgos y muy poco de los beneficios: hace falta un debate científico serio a fin de que la sociedad en general sea informada y pueda analizar sus ventajas y desventajas, expuso López - Munguía.



Mitos de los transgénicos

El universitario mencionó que muchas afirmaciones sobre organismos genéticamente modificados son falsas. Algunas de ellas son que éstos tienen problemas de toxicidad o que están asociados a la pérdida de biodiversidad.

Asimismo, el planteamiento de que la biotecnología puede o pretende lograr la autosuficiencia alimentaria es absurdo, ya que se trata de un problema complejo, que rebasa con mucho a ésta y a cualquier tecnología, y debe atenderse desde distintas aristas.

El investigador sostiene que es importante avanzar en una dirección definida a partir de acuerdos entre los diferentes sectores de la sociedad, pues es urgente que se establezca una política integral para el campo que considere todas las opciones tecnológicas, y en cuya definición participen todos los sectores de la sociedad, promoviendo la creación de empresas nacionales.

Es el caso de Brasil por ejemplo, donde fue superada una postura inicial de rechazo y ahora se cuenta con una empresa nacional del ramo (Embrapa), y en condiciones similares están Cuba y China, lo que demuestra que los organismos genéticamente modificados (OGMs) no necesariamente están asociados con multinacionales.



Si la tecnología fuera empleada razonable y razonadamente, México podría utilizarla para dar respuesta a necesidades específicas que surjan de la problemática agrícola, y aprovechar la diversidad genética que nos caracteriza. Así lo plantea el documento “Por un uso responsable de los OGMs” elaborado por el Comité de Biotecnología de la Academia Mexicana de Ciencias y que en breve será presentado a la sociedad.


Fuentes: http://www.informador.com.mx

Animales transgénicos.


Los animales transgénicos son aquellos que poseen un gen que no les pertenece La forma más sencilla para generar un animal transgénico es la que involucra el aislamiento del gen que se quiere introducir (al que llamaremos transgén), su clonación y manipulación para que pueda ser expresado por el organismo blanco, y su inserción en el organismo. Para lograr que todas las células del organismo expresen este nuevo gen, incorporamos dicho gen en un embrión en estadio de cigoto. Una vez seguros que el embrión incorporó el transgén, implantamos el embrión en un animal receptivo, que actúa como madre (en un procedimiento similar al de fertilización in vitro). 

 Cabras transgénicas portadoras de un gen humano. La técnica para producir un animal transgénico consta de varios pasos: a) se produce un transgén, b) se realiza una fertilización in vitro, c) se inyecta el gen transgénico en el cigoto, d) se implanta el embrión en una madre sustituta. De esta manera se han producido conejos, cabras, ovejas y chanchos transgénicos.


Si, en cambio, no nos interesa que todo el animal contenga el transgén, sino sólo determinadas células, realizamos un procedimiento similar al descripto, pero en vez de inyectar el transgén en un cigoto, lo inyectamos en un embrión ya formado. Esto da como resultado un organismo con células normales y otras con el transgén.

Un ejemplo del empleo de esta técnica es la producción de ovejas o cabras transgénicas. Estas se crean inyectando el gen que codifica la proteína deseada en un óvulo fecundado, que se implanta a una oveja o cabra madre. Luego, se analiza la presencia del gen deseado en la descendencia y aquellas cabras que lo tengan son inducidas a producir leche.

En Argentina se han creado vacas transgénicas, llamadas vacas Pampa, que producen en su leche hormona de crecimiento humano. Este emprendimiento fue llevado a cabo mediante una colaboración entre docentes de la Universidad de Buenos Aires y la empresa BioSIDUS. Este es un desarrollo de avanzada para la región ya que, en primer lugar, se logró obtener un clon viable (la vaca Pampita), y luego se logró insertar el transgén en animales de diferente sexo (la vaca Pampa Mansa, y el toro Pampero). Estos fueron los primeros animales transgénicos en el mundo capaces de tener una progenie que mantuviera el transgén por apareamiento tradicional.
La creación de animales transgénicos presenta nuevas oportunidades, pero también crea nuevos desafíos. Entre las primeras está la posibilidad de estudiar la función de ciertas proteínas, incluidas algunas causantes de enfermedades humanas. Uno de los mayores problemas es la inserción al azar de los genes deseados.

Fuentes: 
http://www.slideshare.net
http://aportes.educ.ar